Las personas mayores pueden sufrir pérdida de memoria por diversas razones, como el envejecimiento o el estrés.

Sin embargo, el Alzheimer o la demencia senil son dos enfermedades cada vez más comunes entre los ancianos que provocan pérdidas de memoria y de capacidades de forma severa por lo que es importante que se diagnostiquen a tiempo para poder tomas las medidas necesarias para el cuidado de los afectados.

Estas patologías no tienen cura pero conocer el problema puede ayudar a los cuidadores a afrontar la situación de una forma más realista y ser consciente de las limitaciones de la persona enferma.

En Ayuda Familiar, como expertos en el cuidado de personas dependientes y mayores, queremos aclarar algunas de las dudas que surgen alrededor de estos problemas cognitivos  y dar algunos consejos para cuidar a los ancianos que las padecen.

¿QUÉ DIFERENCIA EL ALZHEIMER DE LA DEMENCIA SENIL?

La demencia senil no se considera una enfermedad en sí misma, sino que se refiere a la pérdida de capacidad mental y las modificaciones en la conducta propia del envejecimiento.

En cambio, el Alzheimer es una enfermedad mental que aparece porque las neuronas del paciente se mueren de forma progresiva. El Alzheimer no tiene cura pero si existen fármacos que palian sus síntomas.

En ambos casos, el paciente requiere supervisión continua y ayuda para llevar a cabo su rutina diaria, pero la esperanza de vida de los pacientes con demencia senil no se ve alterada mientras que en el caso del Alzheimer la esperanza de vida tras la enfermedad se calcula en unos 10 años.

¿QUÉ CUIDADOS ESPECIALES NECESITA UNA PERSONA QUE SUFRE PÉRDIDA DE MEMORIA Y CAPACIDAD COGNITIVA?

Tanto el Alzheimer como la demencia senil son procesos cuyos síntomas se agravan con el tiempo.

En la primera etapa, la persona enferma mantiene cierta autonomía y suele necesitar poca atención, simplemente la necesaria para ofrecerles soporte en posibles despistes o recordarles sus tareas.

A medida que la enfermedad va avanzando las necesidades de cuidados aumentan hasta que la asistencia debe ser continua ya que el anciano es incapaz de valerse por sí mismo para cualquier tarea cotidiana como comer, asearse e incluso andar.

Asimismo, estos enfermos suelen experimentar cambios bruscos de humor y actuar de forma extraña cuando sienten estrés o algo les preocupa, hasta el punto de llegar a ponerse incluso agresivos en los casos más extremos.

Lo más difícil de atender a una persona con Alzheimer o demencia senil es el trato con la misma, hacerse entender y poder razonar con ella.

Llegar a un entendimiento en muchas ocasiones es tarea imposible, por lo que es necesario tener en cuenta una serie de parámetros para aprender a tratar con el enfermo.

   1. ASEGÚRATE DE QUE LA PERSONA MAYOR TIENE O NO PÉRDIDAS DE MEMORIA

Hay que asegurarse de que la persona mayor tiene problemas de memoria reales o no. Y es que en muchas ocasiones se tiende a generalizar que todos los mayores sufren pérdidas de memoria, e incluso a veces son ellos mismos los que aseguran que la están perdiendo sin que sea del todo verdad. Por ello, debemos observar si tienen síntomas de desorientación, si se pierden en un lugar al que han ido bastantes veces, etc.  Si hay algo que no nos parece normal hay que averiguar lo que ocurre cuanto antes.

   2. PASA TIEMPO CON ELLOS

Para saber realmente cómo está una persona hay que estar con ella todo lo que podamos o contratar un servicio de acompañamiento de mayores para que alguien que nos informe a diario de su salud mental y física. De este modo detectaremos algunos de los síntomas más frecuentes del olvido como pueden ser la depresión y la ansiedad.

Especialmente hay que estar cerca de ellos si recientemente han perdido a alguien importante para ellos y ves que les ha producido un cambio físico y psíquico importante. Si ves que no están bien es conveniente que un psiquiatra diagnostique la estabilidad emocional del paciente.

En el caso de que esta persona mayor esté teniendo una depresión, ésta va a necesitar de un asesoramiento continuo e incluso de medicamentos específicos para tratar esta enfermedad psicológica.

   3. CONSULTA SIEMPRE CON UN MÉDICO

Con esta enfermedad no hay que dejar que pase el tiempo y cuanto antes hay que consultar un médico para que le haga las pruebas pertinentes a la persona mayor que está teniendo  síntomas de olvido.

Con dichas pruebas el médico podrá decirte las causas de su pérdida de memoria para actuar en consecuencia.  Y es que la pérdida de memoria es un síntoma de múltiples enfermedades como pueden ser el Alzheimer o la demencia.

   4. CHEQUEOS MÉDICOS CON FRECUENCIA

Otra de las costumbres que deberías adquirir es hacer chequeos médicos a tus mayores con bastante frecuencia. De este modo evitarás encontrarte con enfermedades demasiado avanzadas y así podrás tratarlas a tiempo.

Al principio la pérdida de memoria puede parecer inofensiva, pero conforme progresa se vuelve realmente peligrosa. Los enfermos acaban olvidándose de comer, limpiarse o de realizar sus necesidades, de modo que acaban necesitando los servicios de cuidados especiales y una atención diaria por parte de los familiares.

   5. TEN PACIENCIA CON EL QUE MÁS LA NECESITA

Las personas mayores que están sufriendo pérdida de memoria ya tienen suficiente estrés como para que tú pierdas la paciencia con ellos. Por ello, hay que tratarles lo mejor que podamos para que así intenten olvidar que tienen una enfermedad. También es recomendable darles de vez en cuando una cantidad segura de independencia para que sientan que también pueden valerse por sí mismos.

   6. SI SU ENFERMEDAD AVANZA, DEBES LLEVARLO A UN CENTRO DE ASISTENCIA

Por último, es importante que vayas interiorizando que si la persona mayor está sufriendo una enfermedad como el Alzheimer o la demencia, cuando la enfermedad vaya progresando hay que llevarlo a un centro de cuidados para que tenga todas sus necesidades cubiertas y un seguimiento exhaustivo de su enfermedad.

 

En Ayuda Familiar sabemos que hoy en día resulta prácticamente imposible estar dedicada a una persona las 24 horas del día. Por ello, ofrecemos servicios como el cuidado de enfermos en hospitales para facilitar la calidad de vida de las familias y sobre todo de los enfermos. Si tienes alguna cuestión por resolver no dudes en ponerte en contacto con nosotros, estaremos encantados de escucharte y resolver tus dudas.