Cuando un anciano muestra signos de desorientación o confusión por primera vez, sus familiares se asustan y piensan que es un signo inequívoco de que el mayor sufre demencia o pérdida de memoria. Sin embargo, no siempre es así.

Es cierto que la desorientación en ancianos es un síntoma de demencia pero también puede ser una situación puntual provocada por la confusión derivada de otro problema de salud o dolencia física que los desestabiliza. Por ejemplo, una caída, una bajada de potasio, una infección de orina en personas mayores o la fiebre pueden afectar al anciano provocándole un cuadro de confusión o delirium.

Esta situación se agrava si esta dolencia requiere hospitalización, lo que les causa angustia y agitación, llegando en algunos casos a provocar la pérdida la noción de dónde se encuentran y el no reconocimiento de sus familiares.

Esto se debe a que la fiebre, el dolor y la inestabilidad de la salud de las personas mayores afectan a las estructuras cerebrales encargadas de la orientación espacial y temporal, creando este episodio de delirium que en muchos casos es sólo puntual.

De hecho, el delirium puntual no es un cuadro exclusivo de los ancianos, sino que una persona más joven también podría sufrirlo, aunque al tener una salud más fuerte es menos probable.

Asimismo, otros de los síntomas del delirium puntual son las alucinaciones, las alteraciones del sueño y comportamientos bruscos o agresivos.

Muchas veces, cuando nuestros ancianos tienen un cuadro de desorientación no sabemos cómo actuar y aumentamos su nerviosismo y agitación. Por ello, es crucial conocer las implicaciones del delirium puntual para saber cómo reaccionar y cómo tratar al anciano cuando se encuentra en esta situación. En Ayuda Familiar, como expertos en dar cuidado de personas dependientes y mayores, te lo explicamos.

¿CÓMO ACTUAR SI ANTE UN EPISODIO DE DESORIENTACIÓN EN ANCIANOS?

Aunque es esencial mantener la calma, la desorientación en los ancianos es una situación de urgencia médica, por lo que es imprescindible acudir al médico ante cualquier comportamiento que pueda ser signo de delirium para que éste estudie la salud del anciano y determine la causa que genera la desorientación.

Así, se llevará a cabo un seguimiento del paciente para evitar que la situación se agrave y derive en otros problemas de salud como deshidratación, uno de los más comunes en estos casos.

Por otro lado, administrarle ansiolíticos o somníferos para tranquilizar al anciano no siempre es lo más adecuado ya que agrava su confusión, aunque en algunas ocasiones de agitación extrema es necesario recurrir a ellos.  En cualquier caso será siempre el doctor quién determinará el tratamiento más adecuado para el paciente tras su estudio.

¿QUÉ HACER UNA VEZ EL ANCIANO RECIBE EL ALTA Y EL CUADRO DE CONFUSIÓN CONTINÚA EN CASA?

Cuando el anciano continúa sufriendo episodios de desorientación o se siente confuso una vez recibe el alta y se encuentra en casa con sus cuidadores, se debe mantener el seguimiento médico del paciente y contacto constante con el médico para que determine su evolución.

Es muy importante que el anciano esté siempre acompañado, por lo que la familia deberá planificar turnos de cuidado del anciano para que no se quede solo. Idealmente el anciano deberá quedarse en un mismo lugar y ser los familiares los que se trasladen con él, para que la confusión no se agrave más a más a causa del cambio de escenario.

Esto no siempre es posible, por lo que en muchos casos la familia debe recurrir a profesionales del cuidado y acompañamiento de personas dependientes y ancianos para que se hagan cargo del paciente mientras ellos están trabajando o atendiendo sus obligaciones. En Ayuda Familiar contamos con un equipo de profesionales con amplia experiencia en la ayuda a domicilio, contacta con nosotros y consigue el mejor cuidado para tu familiar.

EL PAPEL DE LA AYUDA DOMICILIARIO PARA PERSONAS CON DESORIENTACIÓN

La ayuda domiciliaria juega un papel muy importante cuando un paciente que ha sufrido un cuadro de desorientación vuelve a casa. Estas personas a veces no tienen que las cuide porque viven solos, sus parejas también son mayores y no pueden hacerse cargo o los familiares cercanos están ocupados durante el día.

En este tipo de situaciones, las empresas de ayuda a domicilio son la mejor solución. Ellas se encargan de poner a una persona al cargo de los cuidados del anciano o anciana que haya sufrido un episodio de delirium. Estará presente en los momentos del día que la persona o familia lo necesiten. Le hará compañía y tomará el mando en las tareas cotidianas.

Que reciba el alta no es síntoma de estar curado por completo. Necesitan un periodo de adaptación a su entorno, el tiempo depende de cada persona. Por eso hay que evitar dejarles solos, podrían agobiarse y tener una recaída.